Última hora Deuda previsional: $11,714M y crece $44.5M cada mesEn 2027 termina el período de gracia: $2,400M solo en interesesFMI exige reforma paramétrica: jubilación más tarde, descuento mayor
El pensionicidio: $11,714 millones de deuda previsional
Imagen: El Salvador Today / Generado con IA
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El pensionicidio: $11,700 millones que no están, pero los vas a pagar igual

$11,714 MILLONES DE DEUDA PREVISIONAL: LA BOMBA DE 2027 EXPLICADA EN NÚMEROS


San Salvador — La deuda pública de El Salvador con los fondos de pensiones llegó a $11,714.38 millones en julio 2026. Cada mes crece $44.5 millones — solo en julio fue $44.5 millones. En lo que va del año ya acumula $380.93 millones de incremento.

Y esto no es deuda que se pueda esconder en un comunicado de prensa ni maquillar con un tuit. Es dinero que el Estado le debe a los fondos de jubilación de los trabajadores salvadoreños. Plata que no está. Plata que ya se gastaron. Plata que, según las promesas oficiales, alguien va a tener que pagar.

Spoiler: ese alguien sos vos.


La bomba tiene hora

Aquí viene lo bueno: en 2027 se acaba el período de gracia que le permite al gobierno no pagar ni capital ni intereses de esa deuda. Cuando eso pase, solo los intereses van a costar unos $2,400 millones por año, según estimaciones de Standard & Poor’s.

No es el capital. Son solo los intereses. El precio de haber usado plata ajena sin devolverla.

Para ponerlo en perspectiva: $2,400 millones en intereses equivalen a casi todo el presupuesto del Ministerio de Salud. O a la construcción de 12 hospitales como el de Nueva Concepción. O a 240 escuelas nuevas. O a cualquier cosa que no sea pagarle a las AFP por el favor de haberse gastado la jubilación de los cipotes que hoy cotizan en el sistema.


¿En qué se lo gastaron?

En lo mismo de siempre. En el circo.

En el aparato de seguridad más grande de la historia reciente: CECOT, PNC, ejército, estados de excepción, cámaras, patrullas, chalecos, gorras y toda la parafernalia que sale en los videos de YouTube.

En la apuesta bitcoin. En los 7,764 BTC de la reserva estratégica que no aparecen en las cuentas del Banco Central de Reserva — porque legalmente ese dinero no existe para las cuentas fiscales. En Chivo Wallet, que ahora fue privatizada porque el FMI lo exigió. En los agromercados del Ministerio de Agricultura, que recibieron $37 millones extra hace dos semanas. En 13 instituciones con refuerzos presupuestarios de última hora — $97 millones aprobados en septiembre, a cuatro meses de que cierre el ejercicio fiscal, como si el presupuesto fuera una lista de deseos de Navidad.

O sea: tu jubilación se convirtió en bitcoin, cárceles y mercados de granjeros. El canasto básico de la seguridad nacional.


La “solución” mágica

El FMI, que no es precisely una ONG de derechos humanos pero tampoco es tonto, exige una reforma paramétrica al sistema de pensiones.

“Paramétrico” suena limpio. Técnico. Como cuando el mecánico te dice que hay que cambiar los parámetros del motor. Pero en cristiano significa: subir la edad de jubilación, subir el tiempo de cotización obligatorio, o subir el porcentaje que te descuentan del sueldo. Las tres flechas apuntan al mismo blanco: trabajás más años, te descuentan más plata, y recibís la misma pensión (o menos, si llegan a ajustar la fórmula).

Es la cereza del pastel: el Estado se gastó tu jubilación en sus proyectos insignia, y ahora la solución es que trabajes hasta que te mueras para compensarlo. No es un rescate — es un reembolso. Pagás dos veces: una con tu ahorro y otra con tu vida laboral.


El contraste que pica

El gobierno que construyó su narrativa sobre “primero el pueblo”, “somos el gobierno del pueblo”, “protegemos a los más vulnerables”, tiene una deuda con los fondos de pensiones que equivale a casi todo el presupuesto anual del país.

Mientras los ministros se reparten $97 millones extra en refuerzos presupuestarios a último momento del año fiscal, los jubilados del mañana están sentados sobre un pasivo de $11,700 millones que no se puede pagar con tuits ni con selfies en el CECOT.

La Cuenta de Garantía Solidaria — el fondo que paga las pensiones cuando se agota la cuenta individual de un jubilado — se agota en 2029, según el propio FMI. Cuando eso pase, el Estado va a tener que sacar de otro lado para cubrir ese hueco. Y ya sabemos de dónde va a sacar: de los mismos cotizantes que hoy siguen aportando, con menos plata en el bolsillo y más años de trabajo por delante.


El chiste salvadoreño

Le están diciendo a un muchacho de 25 años en Chalatenango, en San Miguel, en Ahuachapán, en cualquier cantón del interior: “Vas a cotizar 40 años en lugar de 35. Te vamos a descontar más cada mes. Y te vas a jubilar a los 65 en vez de los 60 — porque el gobierno anterior se gastó tu jubilación en bitcoin y el actual se la gastó en agromercados.”

Y el muchacho ni se enoja, porque ni sabe que existe ese dato. La deuda de pensiones no aparece en los noticieros. No es tending. No tiene likes. No tiene filtraciones ni audios de WhatsApp. Es solo un número de 12 dígitos que crece $44.5 millones cada mes, mientras el país discute si Bukele le ganó o no al FMI.

Pero en 2027, cuando el período de gracia se acabe y el Estado tenga que sacar $2,400 millones de algún lado para pagar intereses, el chiste va a dejar de tener gracia.

Porque la plata que no está, de alguna forma, alguien la tiene que poner.

Y no va a ser el que se la gastó.


#Pensionicidio — “Llegamos a modernizar el sistema. Misión cumplida. Ahora cotizás hasta que te murás.” — Funcionario oficialista.

El Salvador Today es un periódico satírico. Todo su contenido es ficción con fines de crítica política.

El Salvador.com / BCR


Esto es sátira. O quizás no. Y si lo confundes con la realidad, ese es el problema.