Última hora BCR recomienda leer los ceros de la deuda suficientemente lejos para que parezcan otra cosaEl Estado gastó $709 millones solo en intereses en seis meses, sin comprar nadaLa deuda previsional, $11,600 millones: a pagar la fiesta de hoy con el ahorro de mañana
Fajo de billetes de dólares estadounidenses sostenido en una mano
Foto: Fanti Salms / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
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El Salvador debe 93 centavos de cada dólar que produce y el BCR sugiere ver la cifra desde lejos

DE CADA DÓLAR QUE PRODUCE, DEBEMOS 93 CENTAVOS: LA DEUDA CRECE MÁS RÁPIDO QUE TODO LO QUE EL PAÍS TRABAJA, Y LA OFICIALIDAD PIDE CONFIANZA


San Salvador — De cada dólar que produce El Salvador, el país ya debe 93 centavos. No fue un opositor ni un meme: lo dijo el economista y expresidente del BCR Óscar Cabrera, con la calma de quien lee el recibo del agua. La deuda pública, a mitad de año, rondaba los $34,900 millones — casi el tamaño completo de la economía que el país produce en doce meses.

El problema no es solo cuánto se debe, sino cuánto cuesta deberlo. La tasa de interés implícita de la deuda anda por el 7%, mientras la economía, a todo dar, crece 4.8%. “Es como si tu tarjeta te cobrara 7 de interés y tu sueldo solo subiera 5”, explicó el economista Carlos El Comercial Meléndez. “Terminás el mes debiendo más. Ahora imaginate esa tarjeta del tamaño de un país entero”.

Para que no suene abstracto: solo en intereses, El Salvador gastó $709 millones en el primer semestre. No fue una obra, ni un plan, ni un mérito: fue puro aliento de vivir con deuda. A eso se le suma la deuda con el fondo de pensiones, $11,600 millones, porque el Estado ya aprendió a pagar la fiesta de hoy pidiendo prestado el ahorro de los que se jubilan mañana.

Mientras tanto, la música oficial no es precisamente para alegrarse: el BCR estima que el país crecerá este año entre 3% y 3.5%, la CEPAL dice 3.4% y el Banco Mundial se conforme con un 3.0%. Con esos números, El Salvador se acomoda al final de la tabla centroamericana, haciendo grupo con Nicaragua, la única nota que le hace compañía en el sótano.

“Los números son solo números; lo importante es la confianza, y la confianza es un acto de fe”, consoló un portavoz, mirando los centavos grandes, los ceros, suficientemente lejos para que parezcan otra cosa. Y eso: según la trayectoria, para 2028 la deuda podría tocar el 100% del PIB — la misma meta, solo que en vez de “potencia turística”, ya suena a pregunta de quién pagará.

Ojalá esto fuera sátira. Pero no es opinión: son los hechos. De cada dólar que produce el país, se deben 93 centavos. Y si mañana te dicen que vamos “muy bien”, acordate de esos 93.


Esto es sátira. O quizás no. Y si lo confundes con la realidad, ese es el problema.


Esto es sátira. O quizás no. Y si lo confundes con la realidad, ese es el problema.