Última hora RNPN anuncia que el nuevo sistema de citas en línea es tan moderno que ya nadie logra entender por qué no funciona
Ciudadano salvadoreño mostrando su DUI (Documento Único de Identidad)
Foto: Cortesía / El Diario de Hoy
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Cómo sacar el DUI en El Salvador: la guía de supervivencia burocrática para no perder la fe

EL SISTEMA EN LÍNEA EXISTE, FUNCIONA A VECES Y SIEMPRE TE FALTA UN PAPEL QUE NADIE MENCIONÓ HASTA QUE LLEGASTE A LA VENTANILLA


San Salvador — Tramitar el Documento Único de Identidad es, según el Gobierno, un proceso ágil, moderno y en línea. Según cualquiera que lo haya hecho, es una peregrinación espiritual que empieza a las cuatro de la mañana y termina con la frase «le faltó una copia, vuelva mañana». Esta guía —diseñada para durar lo que dure la burocracia, es decir, para siempre— intenta prepararte para ambas versiones.

El primer paso es sacar cita en el portal en línea, una herramienta que existe, que a veces carga y que fue construida bajo el principio sagrado de estar disponible justo cuando vos no la necesitás. Se recomienda intentarlo a las tres de la madrugada, hora en que el sistema, como el resto del país, está más tranquilo.

Conseguida la cita, o resignado a ir sin ella, corresponde reunir los requisitos. Aquí la guía es clara: llevá tu partida de nacimiento, una copia, otra copia por si acaso, y un documento adicional que nadie te va a pedir hasta que estés frente a la ventanilla, momento en el cual será, casualmente, el único que importa.

La fila es parte esencial de la experiencia y no debe evitarse: es donde el salvadoreño se reencuentra con su comunidad, comparte quejas y confirma que no está solo en el sufrimiento. Un empleado del registro que pidió no ser identificado explicó que las filas «no son un problema del sistema, sino una función del sistema», antes de recordar que su turno de almuerzo empezaba en ese preciso instante.

Una vez en la ventanilla, el trámite dura ocho minutos, cifra que el Gobierno usa con orgullo omitiendo las seis horas previas de fila y las dos visitas anteriores. Te tomarán la foto en el momento exacto en que tu rostro refleja todo lo que el proceso te hizo sentir, y ese rostro te acompañará, por ley, durante los próximos diez años.

Al final recibís tu DUI, ese pequeño rectángulo que certifica que existís ante el Estado, aunque el Estado, para casi todo lo demás, siga sin aparecer. En El Salvador, donde el trámite más sencillo es una prueba de resistencia, salir del DUICENTRO con el documento en la mano se siente menos como un logro administrativo y más como haber sobrevivido a algo.

Esto es sátira. O quizás no. Y si lo confundes con la realidad, ese es el problema.


Esto es sátira. O quizás no. Y si lo confundes con la realidad, ese es el problema.