Última hora MARN emite alerta por ciclón tropical con 70% de probabilidad y Protección Civil declara alerta verde. El Plan Escudo Climático ya está en marcha... en teoría Sistema de baja presión frente a la costa pacífica avanza mientras El Salvador se prepara con la misma estrategia con la que enfrenta todo: reuniones, tuits y una mochila de emergencia que nadie tiene Gobierno activa 23 mesas de trabajo para responder al ciclón. La tormenta, ajena al proceso burocrático, continúa su avance imparable
Tormenta sobre el océano: nubes oscuras cubren el horizonte mientras un sistema de baja presión amenaza la costa salvadoreña
Foto: Iain / Unsplash
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MARN advierte ciclón tropical y el gobierno activa el «Plan Escudo Climático» que es básicamente un Excel

«GOBIERNO SALVADOREÑO DECLARA ALERTA VERDE NACIONAL POR SISTEMA DE BAJA PRESIÓN CON 70% DE PROBABILIDAD DE CICLÓN. MINUTO A MINUTO: LA TORMENTA AVANZA, PERO EL GOBIERNO YA TIENE 47 PÁGINAS DE POWERPOINT, 23 MESAS DE TRABAJO Y UN GRUPO DE WHATSAPP. AHORA SOLO FALTA EJECUTAR. O NO.»


San Salvador (vía satélite) — Costa afuera del Pacífico salvadoreño — El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) emitió este domingo su Reporte Especial No. 5 con una noticia que, en cualquier país con clima templado, sería motivo de pánico generalizado: un sistema de baja presión frente a la costa del Pacífico tiene un 70% de probabilidad de convertirse en ciclón tropical. La reacción del gobierno salvadoreño fue inmediata, coordinada y, sobre todo, profundamente burocrática: declararon alerta verde a nivel nacional, instalaron 23 mesas de trabajo, redactaron comunicados y activaron el recién bautizado «Plan Escudo Climático Total». Un documento de 47 páginas que, según fuentes de Casa Presidencial, contiene «la estrategia más integral de respuesta climática en la historia del país» y que, según fuentes no oficiales, es un PowerPoint de 2019 que alguien encontró en una carpeta compartida de Google Drive, le cambió la fecha y le puso un logo más bonito.

La alerta verde, explicada para quienes no viven en El Salvador. El sistema de alertas salvadoreño funciona así: verde significa «algo podría pasar, pero no estamos seguros, y mientras tanto, preparemos un comunicado». Es el equivalente climático de cuando tu mamá te dice «ya verás cuando llegue tu papá» — la amenaza está planteada, pero la ejecución queda pendiente. El meteorólogo Roberto González, del MARN, explicó con toda la seriedad del caso que la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) está estacionada cerca de las costas y que una onda tropical que se aproxima está reforzando las condiciones. En cristiano: va a llover. Y va a llover bastante. Pero en El Salvador, «va a llover» no es noticia — es cualquier lunes entre mayo y octubre. Lo que convierte esto en una noticia es que alguien en el gobierno decidió ponerle nombre al asunto y convertirlo en un plan nacional con todo y su respectivo hashtag.

Protección Civil, fiel a su estilo. La Dirección General de Protección Civil publicó en su cuenta de X el anuncio oficial con el arte de siempre: escudo nacional, fondo blanco y texto en mayúsculas. «SE EMITE 🟢 #ALERTAVERDE POR LLUVIAS A NIVEL NACIONAL DEBIDO A LA INFLUENCIA DE BAJA PRESIÓN», decía el tuit. Lo acompañaban los clásicos números de emergencia: 2281-0888 y 7070-3307. ¿Cuántas personas llaman realmente a esos números en caso de tormenta? Nadie lo sabe. Pero están ahí, como un recordatorio de que, en teoría, existe un sistema de respuesta. Un sistema que, dicho sea de paso, recomienda tener una «mochila de emergencia» con documentos personales, medicinas, linterna, radio y otros esenciales. Una mochila que aproximadamente el 97% de los salvadoreños no tiene preparada porque, seamos honestos, es difícil pensar en desastres naturales cuando estás viendo cómo llegar a fin de mes. Además, el mismo sistema que recomienda la mochila también recomienda «no cruzar ríos crecidos» y «no conducir de noche si no es necesario» — recomendaciones perfectamente razonables, sí, pero también del tipo que uno esperaría que la gente ya supiera sin necesidad de un plan nacional de 47 páginas. Es como si el Ministerio de Salud emitiera un comunicado diciendo «recomendamos no meterse los dedos en los enchufes». Gracias, capitán obviedad.

El factor Dos-E. Para añadirle más drama a la trama, las autoridades también están monitoreando la Depresión Tropical Dos-E, que podría interactuar con el sistema de baja presión y convertir el cóctel meteorológico en algo aún más interesante. Es decir, no uno, sino dos fenómenos climáticos están conspirando simultáneamente contra la frágil infraestructura salvadoreña. Como si el clima estuviera decidido a poner a prueba la capacidad de respuesta del gobierno, que básicamente se reduce a «estamos atentos», «tengan su mochila lista» y «no olviden seguirnos en X para más actualizaciones».

Entre el meme y la tormenta. Las calles de San Salvador, mientras tanto, reaccionaron con la mezcla exacta de estoicismo y humor que caracteriza al salvadoreño frente a la adversidad climática. En los grupos de WhatsApp familiares ya circulan los clásicos memes del perrito sobre la tabla flotando con la leyenda «cuando llega el ciclón pero tú tienes tu mochila de emergencia con las pupusas». En X, el hashtag #PlanEscudoClimático ya es trending topic, aunque no precisamente por las razones que el gobierno esperaba. «El plan escudo climático soy yo viendo la tormenta desde mi ventana con un café», tuiteó un usuario. Otro compartió una captura del PowerPoint del plan con la frase: «47 páginas y en la página 3 todavía están escribiendo el índice».

El veredicto. En resumen: hay un sistema de baja presión con alto potencial ciclónico formándose en el Pacífico, el gobierno lo sabe, declaró alerta verde, instaló mesas de trabajo y activó el plan. Todo está en orden. Los salvadoreños, por su parte, están oficialmente en «modo preventivo», que es una forma elegante de decir «a esperar a ver qué pasa mientras tuiteamos memes de la tormenta y confiamos en que, esta vez, el sistema de baja presión se desvíe antes de que alguien tenga que usar esa mochila de emergencia que nadie preparó». Porque al final, en El Salvador, hasta los ciclones tropicales se enfrentan con humor, un plan en PDF y la esperanza de que el 30% de probabilidad de que no pase nada sea el que termine ganando.