San Salvador — El Gabinete de Seguridad convocó ayer una rueda de prensa solemne para anunciar lo que calificó como “un golpe histórico contra la corrupción”: la condena a 20 años de prisión contra Edwin Enrique Parada Quezada, exalcalde de El Congo, Santa Ana, por negociaciones ilícitas, cohecho impropio y falsedad documental agravada. El Congo tiene aproximadamente 20 mil habitantes, lo que convierte este caso en la mayor operación anticorrupción contra un municipio cuyo presupuesto anual equivale a lo que la Asamblea Legislativa gasta en café y galletas en un trimestre.
Conferencia en Casa Presidencial. Con una producción audiovisual que habría hecho llorar de envidia a un gerente de PowerPoint corporativo, los funcionarios desplegaron gráficos, líneas de tiempo y diagramas de flujo para explicar cómo Parada Quezada, del Partido de Conciliación Nacional, utilizó testaferros para adjudicarse contratos municipales entre 2012 y 2015. La presentación duró 47 minutos, incluyó tres transiciones animadas y un video testimonial, pero en ningún momento se mencionó que el condenado sigue prófugo y que la celebración es, por tanto, puramente simbólica. “La justicia no descansa”, declaró un portavoz mientras mostraba una diapositiva titulada “Rendición de cuentas: El modelo que sí funciona”.
El derroche municipal. Según la Fiscalía, el exalcalde desvió $376,903.90 a través de 12 proyectos de infraestructura usando “prestanombres” para ganar licitaciones. La jueza le impuso 8 años por negociaciones ilícitas, 4 por cohecho impropio y 8 por falsedad documental agravada, más $293,816.45 de responsabilidad civil. Tres exfuncionarios municipales también fueron condenados. La cifra total defraudada, $376 mil dólares, representó para El Congo una sangría significativa, pero para las arcas del Estado salvadoreño equivale a lo que el Ministerio de Obras Públicas denomina “margen de error presupuestario de un martes cualquiera”.
Justicia ejemplar. La analista política Marta Elena Rivas, del Instituto de Estudios Estratégicos de la UCA, celebró la condena pero matizó su entusiasmo: “Es excelente que se condene la corrupción municipal. Pero cuando el gobierno monta un show mediático por $376 mil de un exalcalde del PCN que gobernó hace más de una década, uno se pregunta por qué no se ve la misma vehemencia con cifras que tienen seis ceros más. La justicia selectiva no es justicia, es relaciones públicas”.
Al cierre de la conferencia, el Gabinete anunció que la próxima semana presentará un informe sobre otro caso emblemático: una exconcejal de Chalatenango que supuestamente se quedó con $800 en tiles escolares en 2019. La presentación incluirá infografía interactiva y música epopéyica. Mientras tanto, Parada Quezada sigue en paradero desconocido, lo que no impidió que desde cuentas oficiales se tuiteara: “La corrupción tiene sus días contados #NuevoElSalvador”.