San Salvador — Con 52 votos a favor y ninguna pregunta pertinente, la Asamblea Legislativa aprobó ayer un decreto que declara la próxima Luna Azul del 30 y 31 de mayo como “Bien de Interés Natural del Estado bajo Régimen de Protección Especial”. El fenómeno astronómico —la segunda luna llena de un mismo mes, que además será una microluna al encontrarse en su punto más lejano de la Tierra, visible en la constelación de Escorpio junto a la estrella Antares— fue presentado en el documento legislativo como “fruto directo de una década de políticas ambientales Visionarias”. El decreto, de 47 páginas, dedica cuatro líneas a la astronomía y las restantes al plan de recaudación.
Conferencia de prensa en Casa Presidencial. El ministro de Medio Ambiente presentó ante la prensa una fotografía gigante de la luna con el logotipo del gobierno superpuesto. “Esto no es casualidad”, declaró señalando la imagen con un láser verde. “Diez años de gestión ambiental responsable han creado las condiciones para que el cielo salvadoreño produzca este evento único. La expresión ‘once in a blue moon’ ya no aplica: aquí las lunas azules vienen cada vez que gobernamos bien”. Un astrofísico de la UES que intentó explicar que el fenómeno es un ciclo orbital de 2,7 años fue amablemente invitado a sentarse en la última fila.
El decreto lunar. El documento establece que todo turista que desee observar la Luna Azul desde territorio salvadoreño deberá cancelar una “tasa de observación lunar” de $5 en la plataforma digital del MARN. Los astrónomos aficionados requieren un “permiso de avistamiento”类别 B, y quienes pretendan apuntar una cámara al cielo nocturno deberán llenar una “manifestación de interés astronómico” en formato triplemente sellado. El decreto también crea la “Ruta Turística Lunar”, un circuito de cinco miradores estatales con entrada paga, tienda de souvenirs oficial y un stand de chorizos al que se le llama “gastronomía astrocultural”.
Reacción internacional. El doctor Hans Klumpenheimer, director del Instituto Global de Estudios Lunares —una organización con sede en un coworking de Zurich y presupuesto anual de 340 dólares—, elogió la “visionaria política lunar del gobierno salvadoreño”. “Ningún país había tenido la audacia de cobrar por mirar la luna”, escribió en un comunicado que nadie verificó. “El Salvador se posiciona como líder mundial en monetización de fenómenos celestes”.
Al cierre de la jornada, funcionarios del MARN confirmaron que la Luna Azul será visible desde todo el territorio nacional siempre que no haya nubes, lo cual, dada la temporada de lluvias, representa un riesgo que el decreto no contempla. Mientras tanto, el próximo objetivo del Plan Nacional de Apropiación Celestial es declarar el arcoíris como “Patrimonio Cromático del Estado”, porque si el gobierno ya cobró por la luna, el cielo es literalmente el límite del #NuevoElSalvador.