San Salvador — El Viceministerio de Transporte anunció este miércoles el lanzamiento de un “Curso Intensivo de Circulación en Glorietas y Redondeles”, dirigido a los millones de salvadoreños que diariamente enfrentan una rotonda como si fuera un semáforo apagado. “Instalamos más de 80 redondeles en San Salvador y nadie sabe cómo usarlos”, admitió el viceministro, quien pidió anonimato porque “tampoco estoy muy seguro de cómo funcionan”. El curso incluye un módulo práctico con go-karts y un simulador llamado “No te detengas en la glorieta, por favor”.
El problema que giró en círculos. Según datos del Viceministerio, el 94% de los conductores frena al entrar a un redondel, el 73% cambia de carril sin direccional y un 41% insiste en “ceder el paso” cuando ya va adentro. “La gente entra al redondel como a una casa encantada: despacio, con miedo y sin saber dónde está la salida”, explicó el ingeniero Carlos “El Rotonda” Medina, director del Instituto de Flujo Circular Nacional. “Hemos visto señoras dar tres vueltas completas porque les da pena salir. Una vez un hombre se estacionó en el centro, leyendo el periódico. Dijo que esperaba que alguien le explicara qué hacer”.
Señalización: un concepto importado. Al preguntarle por qué los redondeles no vinieron acompañados de señalización ni campañas educativas, el viceministro respondió con una frase que podría haber sido cínica o ingenua: “Los redondeles son intuitivos. En Europa la gente nace sabiéndolos usar”. Al recordarle que la última campaña vial del país fue un folleto mimeografiado en 1997, cambió de tema y anunció que el próximo proyecto será un “semáforo inteligente” de cuatro niveles cuya lógica, según él, “también va a ser muy intuitiva”.
La inversión que da vueltas. Cada redondel costó un promedio de $1.2 millones, según cifras que nadie ha verificado. El curso, en cambio, tiene un presupuesto de $47,000. “Es como gastar un millón en una alberca y luego $50 en lecciones de nado”, comentó la arquitecta Laura Henríquez, urbanista de la UCA, quien podría haber añadido: “Al menos ya reconocen que el problema existe. Es progreso. Redondo, pero progreso”. El gobierno ya planea 40 redondeles más, incluyendo uno de cinco carriles con fuente y Starbucks en el medio. el simulador registró 14 colisiones en su primera hora, lo que las autoridades calificaron como “un éxito rotundo comparado con la realidad”.