San Salvador — En un país donde la opinión pública exige transparencia, la Corte de Cuentas de la República (CCR) ha respondido con números espectaculares: 233 procesos de auditoría en marcha, 66 informes finales emitidos. Las cifras son impecables. Tan impecables que hasta resultan sospechosas. Porque en cualquier democracia funcional, 233 auditorías deberían producir al menos un escándalo, una renuncia, un “me encontré esto y no me gustó”. Pero no. En El Salvador, la Corte de Cuentas audita, revisa, escruta—y encuentra paz, amor y armonía fiscal.
El milagro de la transparencia total. “Es un caso de estudio para las escuelas de administración pública”, explicó el Dr. Roberto “El Auditor” Meléndez, catedrático de contabilidad forense en la Universidad de El Salvador. “233 procesos de auditoría activos y cero hallazgos materiales. En cualquier otro país del mundo, eso significaría que los auditores no están auditando. Aquí, significa que el sistema funciona tan bien que no hay nada que encontrar. Es la utopía contable”.
Dijo que es sospechoso, que en un gobierno que maneja miles de millones en contratos de obra pública, compras de emergencia y fideicomisos discrecionales, la probabilidad estadística de encontrar cero irregularidades es comparable a ganarse la lotería tres veces seguidas. Pero no. El Dr. Meléndez prefiere ver el vaso medio lleno: “Quizás simplemente somos muy buenos administrando los recursos públicos”.
233 procesos, 66 informes y una pregunta incómoda. Fuentes institucionales que pidieron no ser identificadas por temor a represalias laborales confirmaron que los procesos de auditoría son “exhaustivos, rigurosos y profundos”. Tanto, que varios auditores han solicitado terapia psicológica después de pasar tres meses revisando expedientes de compras directas sin encontrar ni una factura fuera de lugar. “Es desconcertante”, confesó un auditor que pidió permanecer en el anonimato. “Llevo 15 años en esto y siempre encuentras algo: un sobreprecio, una licitación amañada, un familiar del funcionario contratado como asesor. Pero ahora… nada. Es como si hubiéramos alcanzado la perfección administrativa. O como si alguien hubiera llamado por teléfono antes de que llegáramos”.
La Corte de Cuentas anunció que los 66 informes finales están disponibles para consulta pública en su sitio web. La página recibió 12 visitas, 10 de ellas de los mismos auditores verificando que sus nombres estuvieran bien escritos. “La transparencia es un pilar de nuestra gestión”, declaró un portavoz de la CCR. “Que no encuentren nada no significa que no estemos buscando. Significa que no hay nada que encontrar. Y esa, señores, es la mejor noticia de todas”.