San Salvador — La Alcaldía de San Salvador Centro ha encontrado la solución definitiva al caos vehicular: no regular el tráfico, sino multar a los peatones. La Ordenanza para la Convivencia Ciudadana, aprobada por el Concejo Municipal y publicada en el Diario Oficial el 16 de julio de 2025, establece multas de $15 a $50 para quienes crucen la calle a menos de 100 metros de una pasarela. El problema no son los 500,000 vehículos que colapsan la capital cada día. Son los pies. Esos pies que insisten en cruzar por donde les da la gana.
El artículo 63 de la ordenanza no perdona: cruzar fuera de la zona peatonal, hacerlo de forma imprudente o, peor aún, ignorar una pasarela a menos de cien metros, se paga con dinero contante y sonante. La medida aplica en San Salvador, Mejicanos, Ayutuxtepeque, Ciudad Delgado y Cuscatancingo. En otras palabras: cinco municipios donde caminar se ha vuelto un lujo que puede costar hasta $50.
Consultamos al Dr. Carlos “El Peatonal” Medina, experto en movilidad urbana de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, quien explicó el fenómeno con precisión quirúrgica: “La ordenanza es brillante: en lugar de preguntarse por qué la gente no usa las pasarelas —falta de mantenimiento, mala iluminación, diseño pensado para el carro y no para la persona—, la solución es multar al que camina. Es como si en un hospital, en vez de curar la enfermedad, castigaran al paciente por tener fiebre”.
Fuentes anónimas dentro de la alcaldía confirmaron que ya se han instalado puntos de control en las principales intersecciones del Centro Histórico. Los agentes de la Policía Municipal tienen instrucciones claras: si ves a alguien bajando de la acera sin usar la pasarela, multe. Si está a menos de 100 metros de un puente peatonal, multe. Si camina con prisa porque el bus ya viene, también multe.
Y es que caminar se ha vuelto sospechoso. “El peatón es el nuevo enemigo público número uno”, declaró bajo anonimato un empleado de la alcaldía. “Los carros pueden hacer lo que quieran: estacionarse en doble fila, bloquear intersecciones, usar el carril del bus. Pero si tú, ciudadano de a pie, te atreves a cruzar la calle sin autorización, prepara la cartera.”
La ordenanza, que está en vigor desde su publicación en julio de 2025, ha sido defendida por el concejo municipal como una herramienta para “proteger la vida del peatón”. Irónico, considerando que en El Salvador mueren atropelladas más de 300 personas al año, según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial. Pero, claro, multar a los vivos es más fácil que construir pasarelas que la gente realmente quiera usar.