La Paz, El Salvador — En un movimiento que nadie esperaba —excepto Dios, su familia y "las personas que siempre le hablan con sinceridad"—, el exdiputado Walter Coto anunció este jueves su participación en el escrutinio interno para continuar aspirando al cargo de diputado por La Paz.
La revelación llegó después de un proceso de reflexión que, según fuentes cercanas, duró aproximadamente el tiempo que toma ver un capítulo de Netflix con comerciales.
"Hace unos meses le pedí dirección a Dios", declaró Coto en un comunicado. "También escuché a mi familia y a las personas que siempre me hablan con sinceridad".
Dios, consultado por este medio, no respondió llamadas. Su vocero no oficial, citado en el Antiguo Testamento, solo atinó a decir: "El caballo se alista para el día de la batalla; mas Jehová es el que da la victoria".
Fuentes celestiales confirmaron que la solicitud de Coto fue procesada con prioridad —a diferencia de las solicitudes de vivienda del FONAVIPO— y que la respuesta fue afirmativa. "Dios siempre apoya a los que ya tomaron la decisión", explicó un ángel que pidió anonimato. "Es parte del protocolo divino: primero decides, luego Dios lo confirma, luego lo publicás en redes sociales citando Proverbios".
La familia del político, también consultada, emitió un comunicado escueto: "Siempre hemos creído en Walter. Y en Dios. Y en que Walter debería ser diputado".
Analistas políticos señalan que esta estrategia de comunicación —"Dios me dijo"— es tan antigua como la política misma y goza de una efectividad del 100% en audiencias religiosas salvadoreñas. "Es una jugada maestra", explicó un estratega político local. "Si gana, fue voluntad de Dios. Si pierde, es que Dios tenía otros planes. En ambos casos, Dios carga con la responsabilidad".
Se reportó que al menos otros cinco políticos salvadoreños estaban “pidiendo dirección a Dios” para sus respectivas candidaturas. La línea directa con el Altísimo tiene tiempo de espera estimado de tres a cinco días hábiles.