San Salvador — La nueva Constitución de El Salvador, presentada esta mañana ante una Asamblea Legislativa compuesta íntegramente por diputados del partido oficial, ha sido aclamada por el oficialismo como “la más moderna y funcional de la historia centroamericana” y criticada por la oposición —que no existe— como “un traje hecho a la medida de una sola persona”.
Entre los artículos más destacados de la nueva Carta Magna se encuentra el Artículo 1, que establece que “El Salvador es una república democrática, representativa y, sobre todo, eficiente”. El Artículo 2 añade que “El presidente puede reelegirse cuantas veces quiera porque sí”. Literalmente. Esa es la redacción oficial: “porque sí”.
“Nos pareció que era la forma más honesta de decirlo”, explicó el presidente de la Asamblea, Ernesto Castro, durante la presentación. “Podríamos haber escrito un párrafo complicado lleno de tecnicismos jurídicos, pero ¿para qué? Todos sabemos lo que significa”.
El Artículo 3 es quizás el más innovador: “Todos los tuits del presidente son ley inmediata desde el momento de su publicación”. Esto, según los redactores, agiliza enormemente el proceso legislativo. “Antes había que pasar por comisiones, debates, votaciones... un trámite interminable”, dijo Castro. “Ahora el presidente tuitea y ya está. Es democracia en tiempo real”.
El Artículo 4 decreta la abolición de la palabra “límite” del diccionario nacional. “Es una palabra negativa, poco aspiracional”, explicó un portavoz de Casa Presidencial. “¿Por qué ponerle límites a algo? ¿Límites a la reelección? ¿Límites al poder? ¿Límites a los periodos presidenciales? Eso es cosa del pasado”.
La nueva Constitución también incluye el Artículo 5, que establece que “La Sala de lo Constitucional no puede declarar inconstitucional nada que beneficie al presidente”. “Para eso la cambiamos”, aclaró un magistrado que prefirió mantenerse en el anonimato (y en el cargo). “No tendría sentido tener una Sala de lo Constitucional que cuestione la Constitución que nosotros mismos escribimos. Sería como tener un portero que no deja entrar a su propio dueño”.
El Artículo 6 declara que “Toda crítica al gobierno será considerada automáticamente como ‘propaganda de lobbies internacionales’ y no merece respuesta ni difusión”. Los periodistas, al leer esto, emitieron un comunicado conjunto. El comunicado fue ignorado.
El Artículo 7 establece que “Las elecciones presidenciales se celebrarán cada vez que el presidente lo considere oportuno, o cada cinco años, lo que ocurra primero”. “Es flexible”, explicó un asesor presidencial. “El presidente puede decidir si quiere elecciones este año, el próximo, o dentro de veinte años. Es libertad, no autoritarismo”.
El Artículo 8, en un guiño a la modernidad, establece que “Las leyes aprobadas por la Asamblea entrarán en vigor en el momento en que el presidente las lea en voz alta durante una cadena nacional de radio y televisión, aunque sea a las 3 de la mañana”. “Es para que nadie se pierda el momento”, justificó el portavoz.
El Artículo 9 contempla la “disolución express” de cualquier institución que se oponga al Ejecutivo. “Pero tranquilos”, añadió el portavoz, “solo las que se opongan. Las que estén de acuerdo pueden quedarse”.
Expertos constitucionalistas internacionales han señalado que la nueva Constitución es “técnicamente perfecta para un país donde no hay separación de poderes”. “Es como darle a un niño las llaves de una tienda de dulces y decirle que no coma ninguno”, comentó el Dr. Hans Müller, catedrático de derecho constitucional en la Universidad de Heidelberg. “La diferencia es que aquí el niño además se ha escrito a sí mismo la nota del doctor”.
La oposición, que como hemos mencionado no existe formalmente pero sobrevive en los memes de WhatsApp y en los grupos de exiliados en Twitter, ha denunciado que la nueva Constitución “es una farsa”. Sin embargo, al no tener diputados en la Asamblea, su denuncia fue transmitida únicamente en un canal de Telegram con 47 miembros.
“Esto no es una Constitución, es una carta de deseos navideños escrita por una sola persona”, declaró un ex magistrado de la Sala de lo Constitucional destituido en 2021. “Pero bueno, ¿qué esperaban? Cuando permites que el mismo partido controle 60 de 60 diputados, la Corte Suprema, la Fiscalía y los medios públicos, el resultado es predecible”.
Mientras tanto, en las calles de San Salvador, la reacción ha sido mixta. “No sé de qué se quejan”, dijo doña María, vendedora de pupusas en la colonia Escalón. “Si el único que cambia las reglas del juego es el que tiene la pelota”. La frase, sin quererlo, se ha vuelto viral y circula ya como meme en los grupos de WhatsApp donde sobrevive la oposición.
La nueva Constitución entrará en vigor en cuanto el presidente la tuitee, lo cual podría ocurrir en cualquier momento. O no. Depende de él. Porque ¿para qué tener límites?