San Salvador — El régimen de excepción cumple 4 años. Se suponía que iba a durar 30 días. A este ritmo, el próximo récord será la “siesta de 10 minutos” que lleva 4 años en el sofá del Ejecutivo.
Cuatro años es más tiempo del que duró la Segunda Guerra Mundial para Estados Unidos. Es más de lo que tardó la construcción del Canal de Panamá. Es el equivalente a 48 mandatos del régimen original. Y sin embargo, sigue siendo “temporal”.
“Es como si tu vecino pidiera prestado el taladro por un día, y cuatro años después todavía lo tiene”, explicó el analista político René “El Estadístico” Portillo.
Durante estos 48 meses de excepción, se han capturado a más de 80,000 personas. La población carcelaria se ha disparado. Las garantías constitucionales siguen suspendidas. Pero la palabra “temporal” sigue ahí, como ese abrigo que usas en verano y dices que “es por si acaso”.
La Asamblea, con 60 diputados del mismo partido, prorroga el régimen cada mes con la puntualidad de quien no tiene nada mejor que hacer. “Es necesario”, dicen. “Temporal”, añaden.